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30/7/13

No hay nada mas libre, que la mente del ser humano.

Escribir es una necesidad que me surge de vez en cuando. Es como si yo fuera un volcán y el escribir fuera una exhalación para evitar una erupción.

En los momentos difíciles un papel y una pluma fueron mi mejor compañía, no me cuestionaban, no hacían preguntas, no me juzgaban. El simple movimiento de la pluma plasmando palabras que a veces no se podían decir, aquellas gotas que mojaban el papel, que nunca han sido fácil derramar, calmaban muchas veces la impotencia, frustración y dolor que me perseguían (o persiguen).

Lo mas increíble de escribir, es que puedo dar rienda suelta a todo aquello que puedo pensar, sentir e imaginar. Esto último sin necesidad de que este pasando o haya pasado, todo se puede disfrazar y aderezar con toques de fantasía y así, hacer un poco de catarsis sin "desnudarme" por completo.

Puedo escribir acerca de mi como una simple espectadora de la situación, algunas veces cambiando lugares, nombres, para que siempre quede la duda de saber si de la que hablo soy yo. O escribir como si fuera la mas sensual y hermosa de las mujeres y montar toda una escena kinky sin necesidad de que haya pasado (¿o si?)

En alguna ocasión me dijeron que lo que escribí no era para tal persona, yo conteste que lo que escribo no tiene ninguna dedicatoria. Di una respuesta errónea. Lo que escribo si tiene dedicatoria; la dedicatoria de todo lo aquí escrito esta netamente dedicado a...

MI

11/7/13

Idiática

Con el paso de los años, uno se hace de ideas que a otros se les hacen extrañas, pero para uno, como vil portador de ellas, no lo son tanto.

Aquí, algunas (si, solo algunas) de esas cosas "extrañas" que han hecho ganarme el sobrenombre de idiática.


* No soy de las que se pintan las uñas, no hace mucho que las deje crecer (debo admitirlo,me las mordía) y cuando lo hago, suelo pintármelas así: 


Uso casi cualquier color, pero por decirlo de alguna manera, solo me pinto "la puntita" y es que cuando me pinto toda la uña, siento que las manos son de otra persona.

* Tampoco suelo maquillarme mucho, un poco de rimel, delineador negro y si acaso, un poco de gloss en los labios. Cuando llego a "pintarme" más de lo normal siento que me veo así: 


- Algunas veces (muuy de vez en cuando) me sale lo femenino y me gustaría usar alguna blusita coqueta como esta:

si no sintiera que me veo así: 


* En algunas ocasiones uso el cabello suelto, es muy bonito ver esas lindas cabelleras de comercial... si tan solo el mío luciera así, lo llevaría suelto más seguido.



¡Pero no!, tiene que verse (o yo siento que se ve) así...


* Contar cosas

* No comer mermelada de fresa

* No tomar en vasos de plástico o unicel


Son algunas de las cosas que evito lo más posible.

Eso, y lo que se vaya acumulando a lo largo del tiempo.





7/6/13

¡Que bonita "era" la inocencia!

Escuchando una plática entre dos niños de 11 años:

Niño 1: ¿Ya viste a la "Jessica"?
Niños 2: Si, !no manches! se esta poniendo re-bien.
N1: No, pero si vieras a "Claudia" se esta poniendo bien buenota, yo digo que si aguanta.

O_O'

En mis tiempos (y no, no estoy tan vieja) los niños de 11 años no pensábamos de esa manera (al menos, ese tipo de conversaciones las escuchaba en "chavos" de 14 o 15 años) y no porque me persigne o me asuste, si no, simplemente que con cosas como estas uno se da cuenta de que "los tiempos" han cambiado. 

Niños hablando de lo "buena" que se está poniendo una niña, pero que se cohíben al escuchar la palabra "anticonceptivo" "enfermedades de transmisión sexual" "pene" "vagina" "pornografía" y demás términos relacionados con lo sexual. Los niños de la plática anterior, son los mismos que llegan a mi negocio  pidiéndome que les saque información de internet sobre esos temas o pidiendo alguna monografía (o lámina) y lo dicen tan bajito para que los escuchen (según ellos) y cuando les repito lo que quieren se ponen mas rojo que un tomate.

Y oyendo esto recordé la inocencia de aquellos años:

Yo tendría alrededor de 11 o 12 años, mis hermanos querían "enjaretarme" aun vecinito que le decían "El Tang" (ignoro el porque del apodo). El niño (porque eramos unos niños) no me era tan indiferente, pero yo era muy tímida y cada que me decían "¡ándale! anda con el", yo siempre decía que no, me daba la media vuelta y me iba.

A veces iban a la casa a ver la tele (el que más iba era el hermano menor de "Tang") y un día, estando en la casa los 6 solos, a mis "hermanitos" y a su "hermanito" se les ocurrió encerrarnos en una de las recámaras. Nos quedamos un rato sentados en la cama (yo con mi cara de enojada por que nos habían encerrado) no recuerdo que fue lo que platicamos, tampoco recuerdo cuanto tiempo estuvimos encerrados (pero creo que no fue mucho) y cuando nos dimos cuenta de que ya podíamos salir, el arrugo un poco las cobijas de la cama y me dijo:   

-"Para que vean que estuvimos haciendo algo" 

Muchos años después comprendí a que se refería.

3/6/13

EL ORDEN DE LOS FACTORES NO ALTERA EL PRODUCTO...

Que seria de la vida sin los placeres con los que se puede hacer más llevadera, aquí una pequeña lista de algunas de las cosas que hacen que pueda seguir aquí, tecleando una que otra estupidez.

1. El café, y mas si va a acompañado de una buena charla.

2. El vodka, acompañado de buena música... con toronja por favor.

3. La lluvia, siempre y cuando haya alguien que la acompañe con un largo abrazo.

4. Un beso que pueda durar toda una noche.

5. Música a todo volumen... acompañada de sexo.

6. Comer

7. Dormir

8. Leer, nada como el olor de un libro.

9. Amigos, de los que sabes que están ahí aunque no los veas.

10. Jugar (nunca esta de más probar diferentes tipos)

11. Las películas, que dependiendo de mi humor tienen ciertos efectos. 

12. Escribir, siempre es un alivio hacerlo, más cuando no tienes con quien hablar...

12/4/13

Estas en el umbral y al verte entrar una revolución de sentimientos me hace vibrar. Pasas, tomas asiento en ese sillón que ha de ser mi cómplice esta noche.

Se escucha una de tus canciones favoritas, te acercas para subir el volumen, yo aparezco detrás de ti, la luz tenue, la decoración de la mesa, la música, mi ropa un tanto sugerente, te hace imaginar lo que esta por venir esta noche.

Me preguntas que pretendo, con esa sonrisa picara y un tanto incrédula, nunca pensaste que pudiera llegar a esto. Extiendo unas copas para tomar de ese vino que, cuando probé, supe que lo usaría para una ocasión como la de hoy. Haces la pregunta que va a dar pie a mi osadía -"¿solo el vino?" - sonrío mientras te deleito con ese escote que tan intencionalmente escogí para esta ocasión. Siento como me miras y por mi mente traviesa empiezan a divagar las cosas que podría hacerte.

Te tomo de la mano y pones una cara de incredulidad que hasta cierto punto me divierte, te quedas sin palabras, mientras la música llena todos los espacios. Te siento en aquel sillón  mientras la cadencia de la música hace que me deshaga de los complejos, de los tabúes, me acerco y te beso. Mi lengua llega hasta tu cuello y mi boca se llena de tu olor.

Voy recorriendo ese sendero que de memoria me sé, tus manos ávidas quieren empezar el recorrido. Me acerco un poco y susurro -"No puedes tocar"-.

Subo mi pierna sobre el sillón y mi falda deja al descubierto esa ropa interior que tanto te fascina, desabrocho tu camisa y mi legua recorre tu pecho, tu pantalón hace que me detenga; inmediatamente te deshaces de él., imaginar hacia donde voy hace que la reacción sea inminente. Aun no puedes tocar. Comienzo a escuchar tu respiración, tus tenues gemidos y me fascina tenerte tan dócil; pero solo es un preámbulo a como de verdad quiero, mas bien a como necesito tenerte, en ese punto que de pronto descubrí que me enloquecía; eso que raya en lo perverso con cierta dosis de dolor. 

Me deshago de la blusa y mis manos empiezan el recorrido por mi cuerpo, se que te gusta mirar mientras exploro mi propio placer, cae mi falda y con ella mi timidez, me acerco mientras me toco, pero tu aun no puedes tocar, quiero que escuches, que mires, que me desees al grado de hacerme lo que nunca antes pensaste hacerme. Esta noche, cederé a lo que pidas.

2/4/13

Eli tenia en sus manos la prueba que tanto esperaba, pero que tanto temía encontrar. En sus manos, dos hojas guardaban las cosas que ella sospechaba y que aun no estaba segura de descubrir.

Tenia miedo de comenzar a leer y sus ojos solo recorrieron las letras desconocidas una y otra vez sin siquiera poner atención a lo que decían.   Sus ojos se toparon con unas lineas: "Espero que yo sea la única con la que le pongas el cuerno" - se nota que es una escuincla estúpida, pensó.-  "En estos años que hemos estado juntos..." ¡Años!, doblo las hojas y vio las ultimas palabras que estaban escritas -"Te amo"-.  

Volvió a dejar los papeles donde los encontró y salio de la casa, con mas dudas que antes, pero había sido tan cobarde de leer todo, que solo se quedo con esas dos frases retumbando en su cabeza.

Recordó aquella platica que tuvo con Fer, su amigo de la infancia, cuando le dijo que sospechaba que Saul  le era infiel:

- ¿Y porque no lo dejas?
- No lo se, quizá por costumbre, por estúpida...
- O por amor, dicen que el amor puede perdonar lo que sea
- Es muy fácil confundir el amor con estupidez, yo aun no se diferenciarlos.